Las chucherías y golosinas son un capricho ocasional para muchas personas. Consumirlas con moderación y elegir opciones de mejor calidad puede reducir el exceso de azúcar y aditivos sin renunciar al gusto.
Consumo moderado
Las autoridades sanitarias recomiendan limitar el consumo de azúcares añadidos; las chucherías suelen llevar bastante. Reservarlas para momentos puntuales (fiestas, salidas) y no tenerlas siempre a mano en casa ayuda a no abusar. En niños, es mejor ofrecerlas de forma excepcional y combinar con fruta y snacks más saludables.
Qué mirar en el etiquetado
Revisa la cantidad de azúcar por porción y la lista de ingredientes. Algunas marcas ofrecen versiones con menos azúcar o sin gluten para quienes lo necesitan. Las chucherías sin azúcar pueden llevar edulcorantes; no por ello son «libres» para tomar sin medida.
Alternativas
Fruta fresca, frutos secos, palomitas caseras sin exceso de mantequilla o sal y chocolate con alto porcentaje de cacao pueden satisfacer el gusto por lo dulce o lo crujiente con un perfil nutricional mas equilibrado.
Conclusión
Las chucherías pueden formar parte de la dieta de forma ocasional. Con moderación y algo de atención al etiquetado, se puede disfrutar sin pasarse.