Una tarta de oreo a gusto de los más pequeños

Estoy segura de que a todos, o a casi todos los niños, les gustan las galletas, sobre todo las galletas oreo. Y si además de poder disfrutar de sus galletas favoritas, pueden hacerlo mientras comen una rica tarta, pues mejor que mejor. Hoy os proponemos algo bastante sencillo con lo que seguro sacaremos una sonrisa a los más peques de la casa, una tarta de oreo, o más bien, una oreo gigante.

Ingredientes baratos y fáciles de conseguir

El primer paso en la preparación de cualquier tarta, como es lógico, es tener todos los ingredientes. Para esta tarta necesitaremos 30 galletas oreo y aproximadamente 80 gramos de mantequilla sin sal para formar la base de lo que en pocos minutos será nuestra tarta.

En cuanto al relleno, necesitaremos 800 gramos de queso philadelphia (más o menos tres tarrinas), un vaso de leche, 400 gramos de nata para montar, azúcar (con un poco más de medio vaso bastará), 8 hojas de gelatina neutra, el zumo de medio limón, sal, y un poco más de azúcar para montar la nata.

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Todos estos ingredientes podremos encontrarlos fácilmente en cualquiera de nuestros supermercados habituales sin necesidad de gastar mucho dinero en ellos. Con aproximadamente 12 euros podremos tener todos los ingredientes. En cuanto al molde de la tarta, servirá cualquiera que tengamos en casa de otras tartas. Y en caso de que no tengamos, también podemos comprarlo en el supermercado a un precio asequible

Una preparación fácil y rápida

Lo primero que debemos hacer es separar la crema de las 30 galletas. Luego trituramos la galleta hasta que quede completamente en polvo. Cogemos aproximadamente la mitad del polvo de galleta y la mezclamos con la mantequilla a temperatura ambiente o semi derretida hasta que quede una pasta y cubrimos con esta pasta la base de nuestro molde.

Ponemos en remojo las hojas de gelatina neutra. Luego ponemos en una olla grande el relleno de crema de las galletas y añadimos también el queso philadelphia, el zumo del medio limón, el vaso de azúcar y una pizca de sal y removemos todo a fuego medio.

Cuando tengamos todo más o menos mezclado, añadimos el vaso de leche para deshacer los grumos que puedan quedar y aligerar un poco la mezcla. Incorporamos la gelatina previamente escurrida y removemos hasta que comience a hervir. Seguiremos removiendo hasta conseguir una mezcla más o menos espesa.

En cuanto a la nata, la ponemos en un bol con un poco de azúcar y la semi montamos para que no quede muy espesa. Añadimos la mezcla anterior a la nata y vamos removiendo para conseguir una mezcla homogénea.

Vertemos la mezcla final sobre la base del molde procurando quela superficie quede lo más lisa posible. Una vez que dejemos enfriar en la nevera durante unas 6 horas, desmoldamos nuestra tarta y espolvoreamos el polvo de galleta que reservamos al principio sobre la superficie. Y ya estará lista para que los más pequeños y los adultos puedan disfrutar de su tarta de oreo