Todos conocemos esas chucherías llamadas nubes, malvaviscos, jamones, marshmellows… En fin, se llamen como se llamen, están sin dudas en el pódium de las chucherías por su delicada textura y, seguramente, por lo difícil que es comer sólo una. Pues además, cuenta con otra virtud: incluye los ingredientes necesarios para preparar un fondant de lujo…