Descubre todos los secretos del caramelo. Origen y cómo hacerlos.

Los caramelos son unas de las golosinas que más adeptos reúnen desde su origen. Realizados en múltiples sabores y variantes los hay desde algunos para diabéticos, sin azúcar, a otros connata, más refrescantes y con finalidades como las paliativas del dolor de garganta. En resumen, finalidades muy variadas para un caramelo con mucha historia.

Para los que no lo sepan los caramelos surgen de la necesidad de buscar un alimento ligero que sirviese de sustento para sus viajes. Precisamente por ello debía ser un producto pequeño, ligero y que diera energía pero sus orígenes van más allá. Se trata de un alimento muy ligado a la eclosión del gusto por lo dulce y sobre todo al uso de la miel en los primeros dulces que fueron creados.

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Cómo hacer caramelos. Su origen y todas sus opciones

Por lo que respecta a su nomenclatura decir que la palabra caramelo proviene del descubrimiento de la caña de azúcar conocida como “caña de miel” que en latín era “canna melis” y que acabó derivando a la palabra “caramelo”.

Desde los caramelos solano a las pastillas juanola, lo cierto es que son muchos los productos de este tipo que han hecho historia y han venido acompañando a diferentes generaciones de niños que ahora se han convertidos en padres y se los ofrecen a sus pequeños.

En el caso de que queráis hacer vuestro propio caramelo tan solo tendréis que coger un cazo y poner un vaso de agua a calentar. Acto seguido en otro cazo añadir el azúcar, poniéndolo a fuego medio y deja que se vaya formando el caramelo poco a poco. Una vez el azúcar se haya convertido en caramelo tendréis que observar cuando el caramelo tiene un tono dorado y añadir  11 cucharadas más y remover.

Acto seguido tendréis que mantener el caramelo al fuego mientras lo mezcláis con el agua, en el momento en el que estén unidos saca el cazo del fuego y deja enfriar ya que si no os quemaréis. Un postre delicioso que es muy sencillo y barato de hacer con el que, especialmente, los niños se quedarán encantados.

Si los hacéis sobre moldes con formas diferentes además conseguirán la forma que buscáis; desde un personaje de Disney a una simpática carita, pasando por cualquier letra, que se os ocurra.