Delicioso helado casero de chocolate y leche

No tenía ni idea de lo mucho que les gustaban los helados y los polos a nuestros lectores. Es un placer escribir entradas con recetas de polos y descubrir que os gustan tanto como a mí, fanática de las chucherías, las tartas de chocolate y los helados.

Así que hoy tras votación popular volveré a publicar una entrada con una receta de un helado para chuparse los dedos. Siguiendo mi política de no saturar a los niños con recetas demasiado dulces ni con ingredientes que engorden demasiado sino sanos, la que os traigo también es sana y nutritiva para que la chuperreteen hasta el palo.¡Ya veréis!

Ingredientes

  • 360ml de leche
  • 200ml de nata líquida
  • 100ml de leche evaporada
  • 120g de azúcar
  • 50g de cacao en polvo
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 2 cucharaditas y media de Maizena
  • Moldes de polos
  • Palos para polos

Preparación

polo-chocolate

Pon un poco de leche en un vaso y disuelve la maizena hasta que no tenga ningún grumito.
Calienta a fuego lento en un cacito la leche, la nata, la leche evaporada, la sal, el cacao, el extracto de vainilla y la leche que has mezclado con la maizena.
Mezcla lentamente, con cuidado de que no se pegue en el fondo ni haga grumitos hasta que consigas que espese lo suficiente.
Retira del fuego y deja que enfríe antes de verter la mezcla en los moldes de polos.
Mete en el congelador hasta que endurezca bien. Te recomiendo que sea toda la noche, porque así estarán bien compactados.

¡Listo!Como ves es una receta sencillita y muy nutritiva ya que lleva leche y chocolate. Si alguna está preocupada porque el helado lleva cacao y considera que no es tan sano como otros helados de frutas, zumos o yogurt que os he enseñado en otras ocasiones, deciros que el cacao puro es buenísimo.

Los médicos dicen que los flavonoides que contiene estabilizan la presión arterial, disminuyen las enfermedades cardíacas ya que son antioxidantes (como los de algunas frutas); también actúan a nivel celular combatiendo los radicales libres y evitando la formación de las células cancerosas. El cacao disminuye el colesterol malo, alivia el estrés, aumenta la capacidad cerebral y mejora la capacidad visual.
Y no hace falta que te diga lo buena que es la leche para los críos.

¡Ya verás qué ricos!