Cómo convertir nubes de azúcar en fondant

Todos conocemos esas chucherías llamadas nubes, malvaviscos, jamones, marshmellows… En fin, se llamen como se llamen, están sin dudas en el pódium de las chucherías por su delicada textura y, seguramente, por lo difícil que es comer sólo una. Pues además, cuenta con otra virtud: incluye los ingredientes necesarios para preparar un fondant de lujo de forma muy muy fácil. ¿Queréis saber cómo?

Ojo, en primer lugar, hay que distinguir este fondant del que hablamos, que en realidad se llama pasta de azúcar, del verdadero fondant pastelero, que se parece a una glasa, y no permite para nada ser moldeado y trabajado como la plastilina (el gran atractivo de nuestro fondant). Además, téngase en cuenta que esta es una receta simplificada, pero que no tiene nada que envidiar a la versión profesional.

fondant

Hechas todas estas puntualizaciones, vamos con la receta. Los ingredientes son pocos y sencillos: 250 gramos de nubes de azúcar, preferiblemente blancas, así podremos teñir la masa a nuestro gusto; el doble (500 gramos en este caso) de azúcar glass tamizado; 25 gramos de mantequilla, o bien dos cucharadas de agua; y colorantes, sean en polvo, en gel o líquidos, poco importa.

Una forma facilísima y divertida de decorar bizcochos y tartas

La elaboración es también simplísima, y es una buena idea para hacer en casa con los niños. Sólo hay que derretir las nubes en el microondas (2 minutos fuerte, o 5 a fuerza media) con el agua o la mantequilla. Hay quien le echa ahora el colorante, pero así tendremos el mismo color para toda la mezcla… Es el momento de añadir el azúcar a la mezcla, o al revés, como se quiera.

Amasamos todo bien durante un buen rato hasta conseguir una masa homogénea. Conservaremos esta masa envolviéndola en papel film y luego en una bolsa, en la nevera, donde puede conservarse hasta seis meses. Cuando queramos podremos sacarla toda o una parte, y amasarla hasta conseguir la textura adecuada. Es el momento de añadir el colorante, si no lo hemos hecho antes.

¿Cómo podemos usar nuestro fondant? De muchas maneras, aunque las dos más habituales son crear coberturas y hacer figuras. Las coberturas son capas finas estiradas a rodillo, colocadas sobre lo que queramos cubrir, ajustadas como una sábana y recortadas a medida. En cuanto a las figuras, aunque hay clásicos bastante técnicos como las flores, aquí el límite es el cielo… ¡Deja volar tu imaginación!